A raíz de seis incidentes críticos registrados en sus instalaciones solares de Norteamérica, Amazon decidió desactivar durante 2022 los sistemas de energía solar ubicados en los tejados de sus centros de distribución estadounidenses. Una posterior auditoría global detectó 259 problemas importantes en estos equipos.
Los eventos que dispararon esta medida incluyeron dos incendios que se produjeron en centros logísticos durante 2020 y 2021, además de otros cuatro episodios de gravedad similar que fueron documentados internamente por la compañía.
El relevamiento global posterior identificó casi 260 deficiencias significativas en la infraestructura solar, un número alarmante que justificó la decisión corporativa de cerrar completamente estos sistemas en el territorio estadounidense.
La desactivación de los paneles solares marca un punto de inflexión en la estrategia energética de Amazon en sus operaciones norteamericanas. La empresa había invertido recursos considerables en tecnología solar como parte de su compromiso con la reducción de emisiones de carbono y sostenibilidad ambiental.
Sin embargo, los problemas de seguridad identificados en las instalaciones demostraron ser incompatibles con el funcionamiento seguro de centros de distribución que operan continuamente. Los incendios de 2020 y 2021 fueron particularmente preocupantes, generando la revisión exhaustiva que posteriormente reveló la extensión del problema.
El caso refleja las complejidades inherentes a la instalación de tecnología renovable en infraestructuras logísticas de gran envergadura, donde los márgenes de error son mínimos y los riesgos de seguridad pueden comprometer operaciones críticas y poner en riesgo a trabajadores y bienes.
Imagen: Ramaz Bluashvili / Pexels – Con informacion de Clarín





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