Los números que proyecta el sector agrícola para la campaña de maíz 2025/26 resultan excepcionales. Se estima una producción de 71,5 millones de toneladas, cifra que representa el mayor volumen jamás alcanzado por este cereal en el país.
La estimación incluye la totalidad del grano cosechado, tanto el destinado a circuitos comerciales como el reservado para uso forrajero en establecimientos ganaderos. Para arribar a estas cantidades, la siembra ocupó una superficie de 11,6 millones de hectáreas.
El maíz constituye un pilar de la agricultura argentina contemporánea. Su relevancia trasciende el ámbito productivo local, dado que genera divisas mediante exportaciones y sostiene cadenas de valor complejas ligadas a la alimentación animal y la industria.
Una cosecha de magnitud récord como la proyectada refleja tanto las decisiones de inversión de los productores como condiciones agroambientales que han resultado favorables durante el ciclo productivo. La expansión de la superficie sembraba demuestra confianza en la rentabilidad del cultivo.
Este hito histórico, de concretarse, representaría un punto de inflexión en los registros de producción nacional. Las implicancias económicas se extienden a múltiples sectores vinculados: desde la cadena de proveedores de insumos hasta procesadores y comercializadores.
Los productores han jugado fuerte en esta campaña, sembrando áreas significativas con el objetivo de capitalizar la demanda sostenida del grano. La confirmación de estos guarismos dependerá de que la cosecha efectiva mantenga los rendimientos esperados y sin contratiempos climáticos relevantes.
Imagen: Victor Lifchitz / Pexels – Con informacion de Clarín Rural





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