El hecho ocurrió luego de que un paciente psiquiátrico ingresara a una sala de terapia y desconectara el respirador de un hombre internado, que murió pese a los intentos de reanimación. El caso reactivó la discusión sobre la necesidad de modernizar la ley vigente de salud mental, que el Gobierno nacional considera obsoleta.
Un grave episodio ocurrido en el Hospital “Carlos G. Durand” volvió a poner el foco sobre el funcionamiento del actual sistema de salud mental y la necesidad de avanzar en reformas estructurales dentro del sistema sanitario. Según denunciaron trabajadores del centro de salud, un paciente psiquiátrico logró ingresar a una sala de terapia intermedia y desconectó el respirador de otro hombre internado, que falleció pese a los intentos de reanimación realizados por el personal médico. En ese contexto, el Gobierno nacional impulsa modificaciones y una nueva ley de salud mental con el objetivo de modernizar el esquema vigente y adaptar la atención a problemáticas y escenarios de mayor complejidad.
Desde el hospital señalaron que el hecho expuso problemas vinculados a la falta de controles, la escasez de personal y la ausencia de espacios adecuados para pacientes con distintos niveles de complejidad. “La terapia intermedia se transformó en una terapia intensiva encubierta, pero sin el personal necesario”, afirmó Héctor Ortiz, delegado de ATE en el hospital y licenciado en enfermería. El dirigente también remarcó: “Acá hubo una cadena de responsabilidades: falta de personal, falta de controles y un sistema completamente desbordado”.
Mientras avanza la investigación judicial, el episodio volvió a reabrir el debate sobre cómo actualizar el sistema de salud mental para responder a las necesidades actuales de atención y seguridad dentro de los hospitales públicos.





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