Un operario quedó atrapado a gran altura mientras realizaba tareas de mantenimiento en un rascacielos, siendo sorprendido por las ráfagas de viento y la lluvia intensa.
Momentos de extrema angustia se vivieron en uno de los sectores más exclusivos de la Ciudad de Buenos Aires cuando el clima cambió de forma repentina. Se informó que un hombre que limpiaba vidrios en una torre de Puerto Madero debio ser rescatado en medio de la tormenta, luego de que su andamio quedara a merced de los fuertes vientos a más de cien metros de altura. El trabajador no logró descender a tiempo antes de que se desatara el frente de inestabilidad, quedando suspendido peligrosamente mientras la estructura golpeaba contra los cristales del edificio. El cuerpo de bomberos de la Ciudad y el personal del Grupo Especial de Rescate trabajaron coordinadamente para acceder al piso más cercano y lograr poner a salvo al operario a través de una ventana. La maniobra fue sumamente compleja debido a la intensidad de las ráfagas que dificultaban la estabilidad de las cuerdas de seguridad. Una vez en el interior de la torre, el hombre fue asistido por médicos del SAME, quienes constataron que se encontraba ileso aunque en un profundo estado de shock emocional. Testigos desde la calle captaron imágenes impactantes del andamio balanceándose violentamente, lo que generó una gran repercusión en las redes sociales. Se ha iniciado una investigación administrativa para determinar si existió una falla en los protocolos de prevención climática de la empresa contratista. Las autoridades de seguridad recordaron la obligatoriedad de suspender trabajos en altura ante cualquier alerta meteorológica vigente. El operario recibió el alta médica poco después, habiendo salvado su vida milagrosamente gracias al rápido accionar de los brigadistas.


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