Sectores de la fuerza difundieron un llamado a cesar actividades en reclamo de recomposición salarial. El malestar volvió a exponer las dificultades de la administración provincial para contener el frente interno.
Un sector de la Policía Bonaerense convocó a un “paro general de las actividades” para el próximo 16 de febrero, en medio de reclamos por mejoras salariales y cuestionamientos a la situación económica del personal. La convocatoria circuló en redes sociales y grupos internos de efectivos, donde se apuntó contra “los políticos de turno” y se compararon ingresos de funcionarios con los de policías, docentes y médicos.
El mensaje se conoció en un contexto marcado por tensiones recientes en otras provincias y volvió a poner el foco sobre la situación salarial de la fuerza en Buenos Aires. Desde el Ministerio de Seguridad, Javier Alonso reconoció la complejidad del escenario y admitió que muchos efectivos deben complementar sus ingresos con tareas adicionales, como servicios privados o trabajos por aplicaciones.
El funcionario detalló que un oficial en su segundo año puede alcanzar alrededor de $1.150.000 mensuales entre salario básico y adicionales, aunque señaló que “igual no alcanza”. También indicó que cerca de 30.000 efectivos realizan horas extra o actividades adicionales para sostener sus ingresos, lo que dejó en evidencia la presión económica que atraviesa el personal.
La convocatoria al paro volvió a tensionar a la gestión provincial, que enfrenta restricciones presupuestarias y una discusión abierta por los recursos. El malestar dentro de la fuerza reabrió así un frente sensible para la administración bonaerense, que ya había atravesado episodios de protesta policial con alto impacto institucional.



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