Pullaro supervisó los trabajos del penal de máxima seguridad en Piñero, que tendrá cuatro módulos, edificio central, doble muro perimetral y una torre de 36 metros. El gobierno provincial prevé inaugurar la cárcel en octubre.
El gobernador Maximiliano Pullaro recorrió las obras de “El Infierno”, la nueva cárcel de máxima seguridad que se construye en la localidad de Piñero. Durante la visita se exhibió que los trabajos alcanzaron un 40% de avance y que el cronograma oficial prevé finalizar la construcción en octubre.
Según lo informado, el establecimiento está proyectado para alojar a más de 1.100 internos y tendrá cuatro módulos más un edificio central. Entre las características mencionadas se incluyen un doble muro perimetral y una torre de vigilancia de 36 metros, junto con un diseño orientado a reducir el contacto entre detenidos.
Para el gobierno provincial, el nuevo penal ocupa un lugar central dentro de su estrategia de seguridad pública, con foco en el control carcelario. La medida se apoya en la idea de aislar a los presos considerados más violentos para disminuir su capacidad de influir en el delito fuera de las unidades penitenciarias.
En ese sentido, se indicó que en “El Infierno” serían trasladados unos 500 presos de alto perfil, con el objetivo de evitar que sigan operando desde las cárceles. Pullaro también destacó el nivel de inversión y aseguró que su gestión construirá en cuatro años más celdas que las realizadas en un siglo, en un contexto donde la seguridad continúa siendo un tema central en la provincia.



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